Elegir un collar para gato (también llamado "cono isabelino" o "collar veterinario") depende de varios criterios. Aquí tienes los elementos esenciales a tener en cuenta para hacer la elección correcta:
🔍 1. ¿Por qué lo necesita el gato?
Identifica la razón:
-
Cirugía (p. ej.: esterilización)
-
Herida o lesión
-
Dermatitis o alergia
-
Prevención del lamido o rascado
Esto puede influir en el nivel de protección necesario (tamaño, rigidez, forma).
📏 2. Tamaño adecuado para tu gato
-
Longitud: El collar debe sobresalir del hocico al menos 2 a 3 cm para impedir que el gato alcance la zona a proteger.
-
Contorno de cuello: Mídelo con una cinta métrica flexible. El collar debe quedar bien ajustado sin estrangular.
👉 La mayoría de los modelos están disponibles en tallas S, M, L (verifica las guías de tallas específicas de cada marca).
🧱 3. Tipo de collar
Estos son los principales tipos con sus ventajas/inconvenientes:
🔸 Collar rígido (plástico transparente)
-
+ Muy eficaz para impedir cualquier lamido
-
− Incómodo, molesto para dormir, comer y pasar por las puertas
🔸 Collar blando (de tela o espuma)
-
+ Más cómodo, menos estresante
-
− Menos eficaz según la zona a proteger (el gato aún puede alcanzar algunas partes)
🔸 Collar inflable (tipo "almohada de viaje")
-
+ Muy cómodo, no obstruye la visión
-
− No protege bien las patas traseras ni la cola
🐾 4. Comportamiento de tu gato
-
Un gato muy estresado o inquieto podría rechazar un collar rígido.
-
Algunos se adaptan mejor a una versión inflable o blanda.
-
Observa su reacción durante las primeras horas.
💡 Consejos prácticos
-
Verifica que el gato pueda comer y beber sin dificultad con el collar.
-
Puedes quitarlo temporalmente bajo supervisión si es necesario.
-
Considera alternativas en caso de mucho estrés: prendas médicas (body), apósito, etc.